En un negocio moderno, quedarse sin Internet puede significar mucho más que no poder navegar por la web. Puede detener sistemas de cobro, comunicaciones con clientes, acceso a aplicaciones en la nube, cámaras de seguridad, sistemas de inventario, plataformas de ventas y hasta la comunicación entre empleados.
Por eso, uno de los errores tecnológicos que muchas empresas todavía cometen es depender de una sola conexión a Internet.
El problema no necesariamente está en la calidad del servicio contratado. Cualquier infraestructura puede verse afectada por una avería, problemas eléctricos, daños físicos, condiciones atmosféricas o una emergencia mayor. La verdadera vulnerabilidad aparece cuando el negocio no tiene una alternativa preparada para continuar operando.
Porque cuando la tecnología sostiene tu operación, estar conectado no es suficiente: tu negocio debe estar preparado para continuar operando.
¿Qué pasa cuando todo depende de una sola conexión?
Imagina un negocio en Puerto Rico que procesa la mayoría de sus pagos electrónicamente. De momento ocurre una avería y pierde su conexión a Internet.
Aunque tenga electricidad y sus empleados estén listos para trabajar, podría perder acceso a servicios esenciales. Los pagos pueden detenerse, las órdenes podrían no procesarse, los empleados podrían quedarse sin acceso a plataformas en la nube y la comunicación con los clientes podría complicarse.
Cada minuto de interrupción puede convertirse en pérdida de productividad y, dependiendo del tipo de empresa, también en pérdida de ingresos.
Aquí es donde entra un concepto importante: la redundancia.
¿Qué significa tener redundancia de Internet?
Aunque el término suene técnico, la idea es bastante sencilla: tener un plan B.
Pero la redundancia no consiste simplemente en tener una segunda conexión. Se trata de diseñar alternativas que permitan mantener operando los servicios críticos del negocio cuando la conexión principal no está disponible.
Una empresa puede contar con una conexión principal para sus operaciones diarias y disponer de otra alternativa que le permita mantener servicios esenciales cuando la conexión primaria presenta problemas.
Lo importante es que la alternativa no dependa necesariamente de la misma infraestructura que podría verse afectada durante la emergencia.
Por ejemplo, una conexión satelital puede formar parte de una estrategia de contingencia porque funciona separada de la infraestructura terrestre tradicional.
La meta no necesariamente es continuar haciendo absolutamente todo como si nada hubiese ocurrido. La prioridad es mantener funcionando aquellos sistemas que el negocio ha identificado como críticos.
No esperes a la próxima crisis energética o climática para preparar el plan
En Puerto Rico sabemos que las emergencias no siempre avisan. Huracanes y tormentas son parte de nuestra realidad, pero también pueden ocurrir apagones, averías de fibra, fallas de equipos y otros incidentes inesperados.
Por eso, la continuidad de negocio debe planificarse antes de que ocurra la emergencia.
Una buena estrategia comienza identificando cuáles servicios no pueden detenerse. ¿Necesitas Internet para cobrar? ¿Tus empleados dependen de aplicaciones en la nube? ¿Tu sistema telefónico requiere conectividad? ¿Necesitas acceso remoto a información importante?
Después de identificar esas prioridades, se pueden establecer alternativas de comunicación y recuperación.
Tecnología para mantener el negocio conectado
WorldNet Empresarial integra soluciones de conectividad, continuidad, Cloud, voz y respaldo para ayudar a las empresas a mantenerse operando ante situaciones inesperadas.
Entre ellas se encuentra WorldNet Sky Internet, un servicio de Internet satelital empresarial diseñado como alternativa de contingencia cuando la infraestructura tradicional presenta problemas.
La compañía también ofrece soluciones de continuidad de negocios, respaldo de información en la nube, servicios de voz, data y otras herramientas que pueden formar parte de una estrategia empresarial de recuperación.
La ventaja de pensar en estas soluciones antes de una emergencia es que la empresa puede diseñar un plan basado en sus operaciones reales, en lugar de comenzar a buscar alternativas cuando ya está incomunicada.
La pregunta no es solamente si tu Internet puede fallar
La pregunta que todo empresario debería hacerse es: ¿qué hacemos si falla?
Tener una excelente conexión principal es importante, pero contar con un plan de contingencia puede ser igual de importante para aquellas organizaciones cuya operación depende de estar conectadas.
Haz una prueba sencilla: imagina que mañana llegas a tu negocio y no tienes tu conexión principal a Internet durante varias horas. ¿Puedes cobrar? ¿Puedes comunicarte? ¿Puedes acceder a tus archivos? ¿Tus empleados pueden continuar trabajando?
Si la respuesta a varias de estas preguntas es no, probablemente sea momento de evaluar tu estrategia de continuidad.
No esperes a una interrupción para descubrir qué tan preparado está tu negocio. Habla con un experto de WorldNet Empresarial y evalúa hoy tu estrategia de continuidad.
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