Todos tenemos una foto que nos gusta. Quizás fue una selfie que quedó perfecta, una foto durante un viaje o esa imagen donde, por alguna razón, la luz decidió cooperar. El problema llega cuando queremos utilizarla en LinkedIn, en nuestro resumé, en una propuesta de negocios o en un perfil profesional y descubrimos que el baño, el abanico o el cuarto desordenado que aparece detrás no ayudan mucho.
Este fue uno de los temas que conversamos en el segmento de tecnología de Noticentro al Amanecer con Obed Borrero, el Tech Guru: cómo utilizar herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT para transformar nuestras propias fotografías en imágenes con una apariencia más profesional.
Una foto profesional sin comenzar desde cero
Una sesión fotográfica profesional continúa siendo una excelente alternativa, especialmente cuando necesitamos fotografías corporativas de alta calidad. Sin embargo, la inteligencia artificial nos ofrece otra opción para determinadas situaciones.
El proceso comienza con algo que probablemente ya tienes: varias fotografías tuyas.
En lugar de subir una sola imagen, puedes proporcionar diferentes referencias donde tu rostro pueda verse claramente. Por ejemplo, una fotografía de frente y otras desde diferentes ángulos.
La idea es darle a la inteligencia artificial suficiente referencia visual para intentar conservar tu apariencia.
El primer truco: pídele a ChatGPT que prepare el prompt
No tienes que convertirte en experto escribiendo instrucciones complicadas.
Puedes comenzar diciéndole:
“Quiero crear una fotografía profesional utilizando varias fotos mías como referencia. Ayúdame a preparar las instrucciones para que la imagen conserve mis rasgos físicos y tenga una apariencia natural y profesional.”
Luego puedes especificar para qué necesitas la fotografía.
Por ejemplo, LinkedIn, una página corporativa, una biografía profesional o una presentación.
También puedes describir cómo quieres vestir:
“Quiero ropa ejecutiva, camisa blanca y corbata negra.”
O pedir algo más casual si eso representa mejor tu profesión.
El objetivo no es convertirte en otra persona
Este punto es fundamental.
Una fotografía profesional creada con IA pierde su propósito si cuando llegas a una entrevista la persona piensa: “¿Y dónde está el que aparece en LinkedIn?”
Si tienes barba, determinada forma del rostro, cabello particular o cualquier otro rasgo distintivo, debes indicarle a la herramienta que los conserve.
No estamos intentando crear una versión imaginaria de nosotros mismos.
Estamos buscando una representación profesional que continúe pareciéndose a la persona real.
También conviene evitar exageraciones como piel excesivamente perfecta, iluminación imposible o escenarios demasiado artificiales.
Puedes utilizar un fondo real
Otro truco interesante presentado durante el segmento es utilizar una fotografía del lugar donde realmente quieres aparecer.
Supongamos que quieres una imagen profesional relacionada con tu trabajo. Puedes tomar una fotografía limpia de la oficina, un estudio o determinado espacio y utilizarla como referencia para el fondo.
Esto puede ayudar a conseguir una composición que tenga mayor relación con tu ambiente profesional.
La clave sigue siendo la misma: naturalidad.
La mejor fotografía generada con IA no necesariamente es la más espectacular. Es aquella que alguien mira y simplemente piensa: “Buena foto”.
¿Dónde podrías utilizarla?
Una fotografía profesional puede ayudarte a mantener una imagen más consistente en distintos espacios:
LinkedIn, biografías corporativas, páginas web, perfiles profesionales, presentaciones, propuestas comerciales y materiales de promoción.
Para pequeños negocios también puede ser particularmente útil cuando queremos actualizar las fotografías del equipo y todavía no tenemos disponibles nuevos retratos profesionales.
Sin embargo, cuando una imagen vaya a utilizarse en contextos formales o donde sea importante representar fielmente a una persona, debe evitarse cualquier edición que pueda resultar engañosa.
Tus fotos también son información personal
Durante la conversación surgió otro punto importante: seguridad y privacidad.
Antes de subir fotografías personales a cualquier plataforma de inteligencia artificial, verifica que estés utilizando el servicio oficial y revisa sus configuraciones y políticas de privacidad.
También debemos recordar algo más amplio: una fotografía que publicamos abiertamente en internet puede ser descargada y manipulada por terceros.
Esto cobra todavía mayor importancia cuando hablamos de fotografías de menores.
Por eso debemos pensar no solamente en lo que la inteligencia artificial puede hacer con nuestras imágenes, sino en qué fotografías decidimos publicar públicamente.
Mucho cuidado con las páginas falsas de empleo
La conversación sobre fotografías profesionales también llevó a otra advertencia importante.
Cuando estamos buscando empleo podemos convertirnos en un objetivo atractivo para estafadores porque estamos preparados para entregar mucha información personal.
Una supuesta empresa puede pedir tu resumé, fotografía, dirección, identificación y posteriormente comenzar a solicitar documentos cada vez más sensibles.
No entregues información como números de Seguro Social, documentos de identidad, información bancaria o comprobantes personales simplemente porque una página afirma estar reclutando empleados.
Primero verifica que la empresa y la oportunidad sean legítimas.
Una oferta de empleo falsa puede convertirse rápidamente en un intento de robo de identidad.
La inteligencia artificial puede ayudarte a presentarte mejor, pero debes seguir siendo tú
Ese es quizás el mejor principio para utilizar IA en una fotografía profesional.
Podemos mejorar iluminación, vestimenta, composición y fondo. Podemos transformar una selfie casual en una imagen mucho más apropiada para un ambiente profesional.
Pero no necesitamos inventarnos otra cara.
La inteligencia artificial funciona mejor cuando nos ayuda a presentar profesionalmente lo que ya somos, no cuando crea una persona que solamente existe en la pantalla.
Así que revisa tu LinkedIn.
Si todavía tienes aquella selfie frente al espejo con el teléfono tapándote media cara y el abanico en el fondo, quizás llegó el momento de actualizarla.
La buena noticia es que probablemente ya tienes las fotografías que necesitas para comenzar.









